Los servicios ambientales que brinda un bosque o un área en rehabilitación son: la mitigación de emisiones de gases efecto invernadero (fijación, reducción, secuestro, almacenamiento y absorción de carbono); la protección del agua para uso urbano, rural o hidroeléctrico; protección de la biodiversidad para conservación y uso sostenible, científico y farmacéutico de investigación y de mejoramiento genético, así como para la protección de ecosistemas y formas de vida; y belleza escénica natural para fines turísticos y científicos.
El Pago de Servicios Ambientales (PSA) corresponde a los programas o iniciativas establecidas para compensar los esfuerzos que realizan actores claves de la sociedad por la protección de los pocos reductos de bosque natural que están quedando o bien por la rehabilitación de áreas degradadas, incentivo que ha facilitado a organizaciones como la ACM el financiamiento de sus diferentes programas y en especial protección, mantenimiento y administración, que corresponden a programas caros y difíciles de financiar por entidades, personas patrocinadores o donantes. Desde el establecimiento del programa en 1997 hasta la actualidad, este programa ha presentado un patrón de crecimiento constante, así como el aumento creciente de los ingresos por este rubro. A la fecha estas compensaciones constituyen aproximadamente un 50% de los recursos presupuestarios de la ACM, y el origen de esos recursos se dividen entre fondos de PSA del Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (FONAFIFO-MINAET), así como parte del convenio FONAFIFO-Compañía Nacional de Fuerza y Luz (compensación por el servicio de protección de recurso hídrico para el Proyecto Hidroeléctrico El Encanto), y el PSA privado entre la ACM e Inversiones La Manguera (Proyecto Hidroeléctrico La Esperanza).